Malware y ransomware
Software hecho para dañarte; el ransomware te bloquea los archivos y cobra por liberarlos.
Malware es la palabra paraguas para el software escrito para hacer daño: virus que se copian solos, troyanos que se esconden dentro de un programa que vos querías (un juego crackeado, un lector de PDF trucho), spyware que registra lo que tecleás, y bots que convierten tu computadora en soldado del ataque de otro sin que lo notes. Llega por adjuntos de Phishing, descargas de sitios dudosos, pendrives infectados, o explotando una Vulnerabilidad en software que nunca actualizaste.
El ransomware es el tipo que sale en las noticias. Usa el cifrado en tu contra: revuelve tus documentos, fotos y bases de datos con una clave que solo tiene el atacante, y deja una nota pidiendo un pago, casi siempre en criptomonedas, a cambio de la clave. Las bandas modernas además copian los datos antes y amenazan con publicarlos, así que un backup solo no termina con la extorsión.
Por qué importa: en 2017 WannaCry se propagó por máquinas Windows sin actualizar y paralizó hospitales en el Reino Unido; en 2021 Colonial Pipeline frenó la distribución de combustible en la costa este de Estados Unidos después de un ataque. Hospitales, municipios, escuelas y pymes son las víctimas típicas, no porque sean especiales, sino porque corren software viejo y no tienen una segunda copia de sus datos.
Para hacer hoy: dejá el sistema operativo y el navegador en actualización automática, tené un backup que no esté conectado permanentemente a la computadora (un backup en la nube con historial de versiones cuenta), y no instales programas de afuera de las tiendas oficiales o del sitio del fabricante. Pagar es el último recurso: financia el próximo ataque y la clave no siempre llega.
Para quedarse
- Malware es cualquier software hecho para dañar; ransomware es el que te bloquea los archivos por plata.
- Suele entrar por un adjunto, una descarga dudosa o software que nunca se actualizó.
- Las actualizaciones y un backup desconectado o con versiones desactivan la mayor parte del daño.
- Pagar el rescate no garantiza la clave y financia el próximo ataque.