Computación en la nube
Alquilar computadoras por internet en vez de comprar las tuyas.
Computación en la nube (o simplemente la nube) es usar computadoras de otro a través de internet, pagando por hora o por uso, en vez de comprar y mantener las tuyas. La nube no está en el cielo: son edificios enormes llenos de servidores (un centro de datos) de empresas como AWS, Microsoft o Google, que alquilan pedacitos.
Lo que alquilás va desde una máquina virtual pelada (Amazon EC2), pasando por almacenamiento de archivos (Amazon S3) o una base de datos administrada, hasta una función que corre unos milisegundos (AWS Lambda). Apretás un botón o llamás a una API y un minuto después la máquina existe; la borrás y la factura se frena.
Por qué importa: una startup arranca con un servidor chiquito y puede crecer a miles sin comprar nunca un fierro. Netflix, la app de tu banco y casi todos los chatbots de IA corren en la nube. La contra: dependés del proveedor y la cuenta crece con el uso, así que una máquina olvidada un fin de semana puede salir cara.
Para quedarse
- Los tres proveedores más grandes son AWS, Microsoft Azure y Google Cloud.
- Pagás por lo que usás: por hora, por gigabyte o por pedido.
- "Nube pública" son centros de datos compartidos; "on-premises" son servidores propios.
- Elasticidad, sumar o sacar capacidad en minutos, es todo el punto.