AWS Lambda
Correr un pedazo de código solo cuando pasa algo, sin ningún servidor que administrar.
Lambda te deja subir una función (un pedazo de código en Python, JavaScript, Java u otros lenguajes) y decirle a AWS cuándo correrla: cuando cae un archivo en Amazon S3, cuando llega un pedido HTTP por Amazon API Gateway, cuando aparece un mensaje en una cola de Amazon SQS, o todos los días a las 3 de la mañana. AWS consigue una máquina, corre tu código y la descarta. Nunca ves un servidor.
Pagás por pedido y por milisegundo de ejecución. Si nadie llama a la función, la factura es cero. Si un millón de personas la llaman a la vez, AWS corre miles de copias en paralelo sin que cambies nada. Los límites: una ejecución dura como máximo 15 minutos, y la primera llamada después de un rato de silencio es un poco más lenta (un cold start) mientras AWS prepara una copia nueva.
Esto es lo que la gente quiere decir con serverless: servidores sigue habiendo, pero son de otro. Un ejemplo típico: una app de fotos sube una imagen a S3, eso dispara una función Lambda que arma una miniatura y la guarda de vuelta. Ninguna máquina queda prendida esperando la próxima foto.
Para quedarse
- Una función corre en respuesta a un evento: una subida, un pedido, un horario.
- Se cobra por pedido y por milisegundo; el tiempo ocioso no cuesta nada.
- Una ejecución dura hasta 15 minutos; los trabajos largos van en otro lado.
- Escala sola, de cero a miles de copias en paralelo.