Filtración de datos
Cuando información privada que guarda una organización termina en manos de quien no debe.
Una filtración de datos (en inglés, data breach) ocurre cuando alguien accede sin permiso a información que una organización debería proteger, o la copia: correos de clientes, contraseñas, direcciones, números de tarjeta, historias clínicas. Puede ser obra de atacantes, pero también de un empleado que mira donde no debe, o de un simple error que deja un archivo abierto a internet.
Las causas se repiten. La contraseña de un empleado robada o adivinada, muchas veces gracias al phishing. Una vulnerabilidad conocida que nunca se parchó. Una base de datos o un bucket en la nube configurado como público por error. Una notebook perdida sin cifrado. Muchas filtraciones se descubren semanas o meses después, a veces cuando los datos aparecen a la venta.
Para las personas afectadas, el riesgo es lo que viene después. Los pares de correo y contraseña filtrados se prueban en otros sitios, así que repetir contraseñas multiplica el daño. Los datos personales hacen más creíbles los mensajes de phishing, y los documentos de identidad se pueden usar para fraudes. Muchas leyes obligan a las empresas a avisar a las autoridades y a los usuarios afectados; con el RGPD europeo, por ejemplo, la autoridad normalmente tiene que enterarse dentro de las 72 horas.
Si te llega un aviso de filtración, actuá con calma. Cambiá la contraseña de ese servicio y de cualquier otro donde la hayas repetido, activá la autenticación de dos factores y desconfiá de los mensajes que mencionen la filtración, porque los estafadores también leen las noticias. Servicios como Have I Been Pwned te dejan revisar si tu correo apareció en filtraciones conocidas.
Para quedarse
- Cuenta cualquier acceso no autorizado a datos protegidos, malicioso o accidental.
- Causas típicas: credenciales robadas, sistemas sin parchear, almacenamiento público por error.
- Repetir contraseñas convierte una filtración en muchas; usá una distinta por sitio.
- Las leyes suelen obligar a la empresa a avisar a las autoridades y a los afectados.