ENES

Spotify

Un servicio sueco de streaming de música y podcasts, gratis con anuncios o pago.

Canciones guardadas en la nube llegan en pedacitos a un celular, mientras un recomendador compara historiales de escucha para sugerir una playlist nueva

Spotify se fundó en 2006 en Estocolmo, de la mano de Daniel Ek y Martin Lorentzon, y se lanzó en 2008, cuando buena parte de la música en internet era pirata. Su apuesta fue que escuchar al instante, sin bajar archivos, podía ser más cómodo que piratear. Abrís la app, elegís un tema y empieza a sonar en un segundo o dos, de un catálogo de muchos millones de canciones, además de podcasts y audiolibros.

Detrás de ese segundo hay mucha ingeniería. Cada canción está guardada en servidores en la nube, comprimida en varios niveles de calidad. La app pide los primeros segundos, arranca a reproducir y sigue trayendo el resto mientras escuchás, con un pequeño buffer para que una conexión floja no corte la música. Los temas que escuchás seguido quedan guardados en tu celular, y los usuarios Premium pueden descargarlos, cifrados, para escuchar sin conexión. En 2016 Spotify empezó a mudar su infraestructura a Google Cloud.

La otra gran pieza son las recomendaciones. Spotify mira qué escuchan, saltean y guardan millones de personas y encuentra patrones: a la gente que ama estos diez temas también le suele gustar este otro. Combina eso con un análisis del audio mismo y de lo que se escribe sobre los artistas en internet, y lo convierte en playlists personalizadas como Descubrimiento semanal. Gana plata de dos formas: anuncios para quienes usan la versión gratis y suscripciones Premium, y le paga una parte grande de esa plata a discográficas, editoriales y artistas por los derechos de la música.

Para quedarse

Para seguir leyendo

Términos relacionados

Más de Empresas tech