Modo incógnito
Una ventana que olvida lo que hiciste en este equipo. No te vuelve invisible.
El modo incógnito (así lo llama Chrome; Safari, Firefox y otros le dicen navegación privada) abre una ventana del navegador que no guarda nada cuando la cerrás: ni historial, ni cookies, ni datos de formularios, ni sesiones iniciadas. La próxima persona que use la misma computadora no va a ver qué sitios visitaste, y los sitios no te van a reconocer de una sesión anterior en esa ventana.
Eso es todo lo que hace, y sirve: revisar tu correo en la notebook de un amigo, comprar un regalo en la computadora compartida de la familia, o ver cómo se ve un sitio para alguien que no inició sesión. Cada ventana abre limpia y cierra limpia.
Lo que no hace es esconderte de nadie fuera de tu dispositivo. Los sitios que visitás igual ven tu dirección IP y lo que hacés ahí; si iniciás sesión, saben exactamente quién sos. Tu trabajo o tu escuela igual ven el tráfico en su red, y tu proveedor de internet igual ve a qué sitios te conectás. Los archivos que descargás y los favoritos que guardás quedan en la computadora. Y tampoco frena el malware que haya en el equipo.
Si querés esconder tu tráfico de la red local o de tu proveedor, es otra herramienta, como una VPN, que pasa la confianza a la empresa de la VPN. Para tener privacidad frente a los rastreadores, bloquear las cookies de terceros en la configuración del navegador ayuda más que una ventana privada.
Para quedarse
- Olvida historial, cookies y sesiones al cerrar la ventana.
- Te protege de otras personas que usan el mismo dispositivo.
- Los sitios, los dueños de la red y tu proveedor igual ven tus visitas.
- Las descargas y los favoritos quedan; no es una VPN ni un antivirus.