HTTPS
El candadito del navegador: tráfico web que nadie en el medio puede leer.
HTTPS es HTTP común (el idioma que hablan navegadores y sitios) envuelto en cifrado, con un protocolo llamado TLS. Cuando abrís un sitio con el candado, tu navegador y el servidor primero acuerdan una clave secreta que solo ellos conocen, y después cada pedido y cada respuesta se mezcla con esa clave.
Cualquiera que esté en el medio (el Wi-Fi del bar, tu proveedor de internet, alguien en la misma red) ve que hablás con un sitio, pero no qué mandás: ni contraseñas, ni números de tarjeta, ni el contenido de la página.
HTTPS también prueba identidad. El servidor muestra un certificado firmado por una autoridad en la que tu navegador confía, así sabés que hablás con tu banco y no con una copia. Desde que Let's Encrypt hizo gratis los certificados en 2015, casi toda la web pasó a HTTPS.
Para quedarse
- HTTPS = HTTP + cifrado TLS. El candado significa que la conexión está cifrada.
- Oculta qué mandás, no qué sitio visitás.
- Los certificados prueban que el sitio es quien dice ser.