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Balanceador de carga

El agente de tránsito que reparte los pedidos que llegan entre muchos servidores.

Varios usuarios mandando pedidos a un balanceador de carga, que los reparte entre tres servidores y saltea el marcado como caído

Un balanceador de carga se para adelante de un grupo de servidores y reparte entre ellos los pedidos que llegan. Todos los usuarios se conectan a una sola dirección (la del balanceador); detrás, el mismo sitio o la misma API corre en dos, diez o mil máquinas idénticas, y cada pedido va a parar a una de ellas. El usuario nunca sabe a cuál.

Resuelve dos problemas a la vez. Capacidad: un servidor aguanta una cantidad limitada de pedidos por segundo, así que agregás más y dividís la carga. Disponibilidad: el balanceador revisa la salud de cada servidor cada pocos segundos y deja de mandarle tráfico al que falla, así que una máquina caída significa una flota un poco más ocupada en vez de un sitio caído. También te deja actualizar los servidores de a uno sin cortar el servicio.

Los balanceadores eligen servidor con reglas simples (round robin, menos conexiones, por región) y muchos además terminan HTTPS, así el certificado TLS vive en un solo lugar. En la nube es un servicio administrado: AWS tiene el Application Load Balancer y el Network Load Balancer, y plataformas como Kubernetes traen uno integrado. Combinado con autoscaling (sumar servidores cuando hay demanda, sacarlos cuando no), el balanceador de carga es lo que permite que un sitio sobreviva a salir en las noticias.

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