Hacker
Alguien que desarma sistemas para ver cómo funcionan, para bien o para mal.
La palabra hacker tiene dos vidas. Nació a fines de los años 50 y en los 60 entre estudiantes del MIT, donde un "hack" era una solución ingeniosa y juguetona a un problema técnico. En ese sentido original, un hacker es alguien curioso que disfruta entender cómo funcionan las cosas y hacerlas hacer cosas nuevas. Buena parte del software libre y de código abierto de hoy salió de esa cultura.
En los años 80 la prensa empezó a usar "hacker" para quienes entraban sin permiso a computadoras, y ese significado se quedó. Dentro del ambiente se los distingue por el color del sombrero, una idea sacada de las viejas películas del oeste. Un hacker de sombrero blanco o hacker ético busca debilidades con permiso y las reporta para que se arreglen. Uno de sombrero negro entra sin permiso, para robar, extorsionar o hacer daño. El de sombrero gris está en el medio: sin permiso, pero sin intención de dañar, lo que igual suele ser ilegal.
Los sombreros blancos son una profesión real. Las empresas contratan pentesters para que ataquen sus propios sistemas antes de que lo hagan los delincuentes, y muchas tienen programas de bug bounty que les pagan a personas de afuera que reportan una vulnerabilidad de forma responsable: en privado, al dueño, dándole tiempo para corregirla antes de contarlo. Así que cuando leas "hacker", fijate el contexto: puede ser un elogio, un puesto de trabajo o una acusación.
Para quedarse
- Originalmente un hacker era alguien curioso que experimenta; el sentido de "atacante" llegó después, por la prensa.
- Los sombreros blancos trabajan con permiso, los negros sin permiso, los grises en el medio.
- El pentesting y los bug bounties son formas legales y pagas de hackear.
- La divulgación responsable es avisarle al dueño en privado y darle tiempo para arreglar la falla.