Gobierno de datos
Las reglas y roles que deciden de quién son los datos, quién los usa y cómo se cuidan.
El gobierno de datos (o gobernanza de datos, data governance en inglés) es el conjunto de decisiones, roles y reglas con que una organización maneja sus datos a propósito y no por accidente. Responde preguntas como: quién es responsable de la tabla de clientes, qué significa "cliente activo", quién puede ver los sueldos, cuánto tiempo guardamos los registros viejos y qué pasa cuando dos reportes no coinciden.
En la práctica es mitad acuerdos y mitad herramientas. Hay dueños de datos que responden por un conjunto de datos, data stewards que cuidan su calidad en el día a día, definiciones escritas y políticas de acceso. Y hay herramientas que las hacen cumplir: permisos en la base de datos o el data warehouse, un catálogo de datos que documenta lo que existe, controles automáticos de calidad y el registro de dónde salió cada número (su linaje).
Importa porque los datos los comparten muchos equipos y los regulan leyes como el GDPR europeo. Sin gobierno, la misma métrica se calcula de tres formas distintas, los datos sensibles terminan en una planilla que nadie controla y nadie sabe qué contestarle a un regulador. Mal hecho, se vuelve burocracia que frena a todos; bien hecho, casi no se nota y hace que la gente confíe en los números.
Para quedarse
- Define dueños, significados, accesos y plazos de guardado de los datos de una organización.
- Combina personas (dueños, stewards) con herramientas (permisos, catálogos, controles de calidad).
- Ayuda a cumplir leyes de privacidad y de conservación de registros como el GDPR.
- El objetivo son datos confiables, no más burocracia.