Velocidad de reloj
Cuántas veces por segundo late un procesador, medido en gigahertz (GHz).
Adentro de toda CPU hay un reloj: una señal que pulsa con un ritmo perfectamente regular, y cada parte del chip avanza un paso en cada pulso. La velocidad de reloj es qué tan rápido es ese ritmo. Un hertz es un pulso por segundo, así que una CPU a 3 GHz (gigahertz) late tres mil millones de veces por segundo. Los procesadores típicos de escritorio y laptop andan más o menos entre 2 y 5 GHz.
Un reloj más rápido significa más pasos por segundo, pero no es toda la historia. Cuánto trabajo hace un núcleo en cada pulso depende de su diseño, así que una CPU nueva a 3 GHz le puede ganar tranquilamente a una vieja a 4 GHz. La cantidad de núcleos también cuenta. Comparar GHz solo tiene sentido entre chips de la misma familia y generación.
Las velocidades de reloj subieron rápido hasta mediados de los 2000 y después casi se frenaron, en unos pocos gigahertz. Cada pulso extra cuesta energía, y la energía se vuelve calor; a partir de cierto punto el chip se calienta demasiado como para enfriarlo. La industria se volcó a más núcleos y diseños más inteligentes. Las CPUs modernas además cambian de velocidad todo el tiempo: bajan cuando no hacen nada para ahorrar batería, y suben un rato (boost o turbo) cuando necesitás un empujón, siempre que no se calienten de más.
Para quedarse
- La velocidad de reloj es la cantidad de pulsos por segundo; 1 GHz son mil millones.
- El trabajo por pulso depende del diseño, así que los GHz solos no ordenan CPUs.
- Las velocidades se estancaron en pocos GHz porque el calor crece con cada pulso extra.
- Las CPUs bajan la velocidad en reposo y la suben un rato cuando hay carga.